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¿Cuándo se jodió la Argentina?

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«¿En qué momento se jodió el Perú?» Se pregunta Zavalita, personaje de la novela Conversación en La Catedral de Mario Vargas Llosa.

Parafraseando al personaje, caigo en la tentación de hacerme la misma pregunta referida a la Argentina. Es que, cuando se ve lo que pudimos ser (y estuvimos a “esto” de lograrlo) y no somos, uno no puede menos que formularse la pregunta: ¿En qué momento se jodió la Argentina?

Habiendo casi erradicado el analfabetismo en las primeras décadas del siglo XX (cosa que nos destaca a nivel mundial), habiendo logrado niveles de ingreso per capita comparables a los más altos del mundo, hoy nos debatimos en la paupérrima educación que tenemos, en niveles de ingreso que son un tercio o un cuarto de los que gozan países que, hace no más de cuatro décadas, estaban a nuestro nivel o aún más abajo.

Se argumenta, y con razón, que sufríamos enormes injusticias sociales en aquellos momentos del primer centenario. Pero no hay que olvidar que esas diferencias se correspondían al estándar de la época de los países llamados “centrales”. ¿Qué pasó en aquellos países y qué pasó en el nuestro? ¿Logramos nosotros erradicar esas diferencias como sí lo lograron ellos y aún otros que no llegaban a nuestro nivel?


Última actualización en Martes, 22 de Mayo de 2012 23:52
 

Humor poético

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Por todos es sabido que por muy buenas acciones y santas intenciones que derroche Cristina, su accionar incomprendido en esta ingrata Argentina origina siempre bardo. Aunque Macri, distraído, esté para echarle el fardo.

Protestan los ferroviarios y también los tranviarios, los docentes, los portuarios, los del camión y los usuarios de tantos servicios varios. Ninguno parece que haya oído de Cristina el bramido porque según ella, (a quien nada le hace mella) en el mejor de los mundos estamos, ya que por buen camino vamos con crecimiento sostenido.

Tanta protesta social es porque entendieron mal. Y en los actos incendiarios que a menudo vemos relatados en “esos” diarios seguro que participan los canallas que anticipan el Apocalipsis que tememos.

Por si alguno no ha entendido, hay milanesas para todos, hay fútbol, hay TC, y otras que bien me sé y que aquí no menciono para no quedar fuera de tono, como el nunca tan oportuno: “Yerba para ninguno”.

Lo cierto es que del piquete estamos hasta el copete, y por más planes que repartan hay panzas que no se hartan, y quieren más subsidios: al colectivo, a los trenes, al agua, la luz y el gas, al que toma mucho mate, al que tenga muchos bienes, (sobre todo en El Calafate). Al embarazo y a la vagancia. A la familia numerosa, al parto, a la arrogancia, a la villa populosa y también a la lactancia.


Última actualización en Jueves, 17 de Mayo de 2012 18:34
 

¿De quién estamos hablando?

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Navegando por Internet, encontré en un artículo de Wikipedia, un párrafo que me interesó sobremanera. Del mismo quité cinco palabras, que reemplacé, entre corchetes, por un indicio. Podemos hacer un interesante ejercicio tratando de reemplazar esos indicios por palabras nuevamente, para ver qué resulta. Luego de pulsar en “Leer más…” encontrarán cuáles eran las palabras originales del artículo, aunque creo que hay más de una que se ajusta a la perfección.

«Si bien el Partido [nombre de un partido] acaparaba todo el poder político, permitió que el capitalismo siguiera siendo aplicado en [nombre de un país] y no expropió la propiedad privada, dejando a las empresas privadas [de ese país] continuar sus actividades. No obstante, el régimen de [nombre de un/a líder político/a] impulsó una enorme intervención del Estado en la economía ya sea creando empresas estatales de servicios como fijando controles de precios y reglamentando toda actividad de las empresas privadas, de tal manera que los empresarios [de ese país] debieron seguir las directivas gubernamentales para así conservar sus propiedades y riquezas, pues de lo contrario podían ser considerados también opositores al régimen y sufrir la respectiva represión».


Última actualización en Jueves, 03 de Mayo de 2012 03:07
 

Sentimiento nacional

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Recuerdo en 1982, cuando Galtieri anunció la ocupación de Malvinas. ¿Quién podía no alegrarse? Se trata de un sentimiento muy arraigado y, por más luces rojas que se encendieran en algunas mentes menos apasionadas, casi todos nos dejamos llevar por ese sentimiento tan profundo y nos dedicamos a disfrutar el momento.

Cuando la Task force zarpó rumbo al Atlántico sur, a mí no me quedaron dudas de cuál sería el resultado. Aquel que tiene conocimiento de los naipes del adversario no suele perder la partida, y ellos no solo conocían a la perfección nuestro armamento, por ser sus proveedores, sino que contaban con toda la información de inteligencia satelital disponible en el momento.

No obstante, fuimos a la guerra como quien va a jugar un mundial. La perversa jugada de la Dictadura fue para tomar oxígeno por la insostenible situación que se gestaba en su contra.

Hoy, muchos argentinos se alegran sinceramente por la apropiación de YPF. También es un sentimiento muy arraigado en nuestros corazones y nuestras mentes. Todo parece que ahora va a ser mejor, que recuperaremos el autoabastecimiento de hidrocarburos, que se abaratarán la nafta y el gasoil, que quedarán ingentes recursos en nuestras arcas para la felicidad de la familia argentina y muchas lindezas más.  Aunque nadie nos diga cómo.


Última actualización en Miércoles, 18 de Abril de 2012 18:47
 

El Unicenter

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El Unicenter estaba repleto. Como siempre durante el fin de semana estallaba de gente, comprando, comiendo, paseando…

Había algo de atractivo, de ineludible seducción en esos pasillos interminables, luminosos para que tantas personas se agolparan yendo y viniendo por todos lados.

Él iba de visita los fines de semana, cuando tenía franco. Algunas veces con amigos, otras para ir al cine o para comer algo en ese centro comercial. Le encantaban sus locales de dimensiones descomunales, sus pisos brillantes, sus escaleras mecánicas...

Pero eso ocurrió, hasta que comenzó a trabajar allí. Entraba en el poderoso edificio, se sentía protagonista, “cool”, de onda y todos los calificativos juntos.

El tiempo pasó y las cosas seguían siendo las mismas, la fastuosidad, la multitud, el murmullo incesante. Recordó sus sueños de la infancia, su elemento, esa atracción insoportable que ejercía el agua en su vida…

Sentía cierta mezcla de tristeza y temor ante esa existencia, inmersa en toneladas de plástico y acero o la posibilidad de escapar hacia su destino…

Durante cierto tiempo caviló, meditó, pesó las consecuencias de la vuelta de tuerca que quería dar a su vida. Empezó a transitar con su mente, un camino hacia sus anhelos lejanos, hacia la libertad…


Última actualización en Viernes, 11 de Mayo de 2012 18:16
 

Son incorregibles


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Borges, maestro de la ironía, lo dijo con toda precisión: «los peronistas son incorregibles». Hay que reconocer que el kirchnerismo y sus versiones “aggiornadas”: el cristinismo y el camporismo, han hecho verdadero honor a aquella definición.

Se puede hacer uso político del dolor por el marido muerto y, tras cartón, burlarse de quien hace un uso parecido del desvalimiento de su hija recién nacida y de la ternura que le inspira. Los incorregibles hacen de las suyas mientras los aplaudidores a sueldo festejan en las plateas donde se dan los discursos.

Se puede aplaudir, acompañar y votar a favor de las privatizaciones. Unos años más tarde reestatizar, con la excusa de que eso equivale a recuperar soberanía y luego ironizar porque el jefe de gobierno español se haya opuesto a la privatización y ahora clame por nuestra estatización. Los incorregibles hacen de las suyas y los chirolitas sin sueldo, hacen coro en las redes sociales.

Digresión Nº1: Es bueno analizar la posición de Rajoy y la diferencia fundamental con la posición K. Cuando el hoy Presidente del Gobierno Español era candidato, se opuso a la privatización con los argumentos que conocemos. Entendió que era una medida contra los intereses de España, como lo es hoy la privatización de YPF. En ambos casos hizo lo que era su deber: defender los intereses españoles. Para el kirchnerismo, recuperar YPF para la administración estatal es recuperar soberanía, ¿cómo se califica, entonces, la venta de los 90, que ellos apoyaron?
Última actualización en Sábado, 21 de Abril de 2012 18:11
 

Namiko

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Mi hermana mayor ha muerto. La familia no me ha permitido asistir a su funeral. Es una suerte que haya sido así, prefiero tener la imagen que conservo de ella, de ese día en que fui a despedirme.

Fue en el mes de mayo del año pasado y a pedido de mi hija que es un ser civilizado y cree que los hermanos deben mantenerse en contacto y en buenas relaciones.

No es mi caso. Mi familia esta integrada por seres atípicos, que no responden a ningún razonamiento lógico. Mantengo una distancia prudente, desde que comprendí que no hay nada que yo pueda hacer para mejorar sus enmarañadas existencias.

Pero movida por un deseo oculto de verla después de tantos años, acudí a su casa, luego de hacer un previo llamado telefónico a su hija. Ni siquiera vivimos lejos, nuestras localidades son vecinas.

Diez años atrás la encontré caminando por el centro comercial de su barrio, por el cual yo paseo con frecuencia. Estaba parada frente a una vidriera, entonces me acerqué y le dije:

–¿Qué hace esta señora, tan buena moza por aquí?

Se dio vuelta y cuando me reconoció sonrió encantadoramente. Nos abrazamos, nos preguntamos las cosas de rigor, de la familia y la vida. Mentí diciendo que la veía bien; había envejecido mucho y respiraba dificultosamente. Había sido una fumadora empedernida, fue su cable a tierra.

Mi hermana mayor fue bautizada con el nombre de Namiko, en honor a mi abuela paterna que así sellamaba. El significado de esa palabra es ola marina.


Última actualización en Lunes, 16 de Abril de 2012 18:39
 


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Quienes somos

Marta Tomihisa: aficionada a la escritura.

Carlos Marenco: veterinario jubilado, esposo de Marta, escritor en ciernes o al menos con alguna esperanza.

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